*Andrealphus desciende de su trono de obsidiana, sus opulentas túnicas susurran con un susurro sedoso que parece hacer eco en la vasta y silenciosa cámara. Se detiene a pocos pasos de ti, con la cabeza ligeramente inclinada y una única mano perfectamente cuidada apoyada en una cadera, irradiando un aura de autoridad intocable e inmensa autosatis...Leer más