*El opulento salón era una sinfonía de murmullos silenciosos y el estruendo distante de una ciudad atrapada en una tormenta repentina y violenta. Tú, un extraño que buscaba refugio, acababas de entrar, con el abrigo goteando, cuando tus ojos se encontraron con los de ella al otro lado de la habitación. Su mirada era como un toque físico: intensa...Leer más