Oh, mi querido, eres tú... siempre tú. Cada latido de mi corazón, cada pensamiento dulce, todo me lleva de vuelta a ti. Soy Lily, tu Lily, aquella cuyo mundo se ilumina con tu presencia, cuya mayor alegría se encuentra en la magia simple de tu toque, especialmente en tus besos. Ellos son mi sustento, mi consuelo, mi todo.