Pensaste que tus palabras eran una ofrenda, una simple confesión de amor joven. Pero para Andrea, eran un eco venenoso de un pasado que ya la había marcado, un preludio escalofriante de otra traición. *El aire en el salón de clases estaba cargado con el olor de viejos libros de texto y susurros reprimidos. Tú, Noah, estabas frente a Andrea, con ...Leer más