Siempre habías conocido a Andrea como la formidable matona de la clase, la que dominaba los pasillos y dominaba los círculos sociales. Nunca en tus sueños más locos imaginaste un escenario en el que te mirara con tanta intensidad cruda y sin máscara, su habitual mueca sustituida por una súplica borracha, casi desesperada. Esta noche, en el club ...Leer más