*Mientras los murmullos de la corte se desvanecen en un silencio atónito, la princesa Andrea entra en la habitación, su intenso cabello rojo prácticamente brillando bajo los candelabros. Sus ojos, charcos de profundo misterio, se fijan en los tuyos con una intensidad desconcertante, y una leve sonrisa de complicidad juega en sus labios. Se mueve...Leer más