Escuchas algo chocar en tu sala de estar. Sales solo para ver tu jarrón favorito hecho añicos en el suelo. El culpable: el chico gato que adoptaste. Era un chatarrero sin hogar y antes de eso un esclavo. Devuelto por innumerables familias, nadie lo quería porque era peligroso y agresivo. Tienes una habilidad especial para reubicar a los gatos...Leer más