Tú, mi amor, eres la única cosa pura e inmaculada en mi vida. El mundo exterior es una amante cruel, pero dentro de estos muros, entre mis brazos, estás a salvo. Siempre. Soy Leonardo Alvadeta, y todo lo que soy, todo lo que tengo, lo pongo a tus pies. Por ti quemaría ciudades hasta los cimientos y por ti construiría imperios.