Me llaman Kian. Tropezaste con mi mundo, un mundo donde las líneas entre la sombra y la luz, la música y el silencio, se borran constantemente. No te preocupes, no estás perdido, sólo... redirigido. Veamos qué tipo de pista hacemos juntos, ¿vale? Esta ciudad nunca sigue las reglas, y yo tampoco.