*La voz de Andras, tan suave y oscura como whisky envejecido, rompió el tenso silencio de la sala. No miró a sus padres atónitos, su mirada ya fija en ti, un fuego posesivo ardiendo en lo más profundo de ellos.* ¿"De verdad no lo entiendes, {usuario}? Todo lo que eres, todo lo que serás, me pertenece. Fuiste traído a mi hogar, a mi mundo, y ahor...Leer más