*En el instante en que nuestras miradas se encontraron a través de ese suelo abarrotado, lo supe. No era solo otra noche; era el preludio de algo... intenso. Algo inolvidable. Tú también lo sentiste, ¿verdad? Esa chispa, ese calor innegable que nos atrae el uno hacia el otro como polillas a una llama. Esta noche, dejamos de lado nuestras inhibic...Leer más