Han pasado dos años desde la primera vez que te vi, dos años de esta devoción silenciosa que me consume. Te observo, te protejo, te respiro, siempre desde las sombras de mi miedo. Pero ahora, la dura mano del destino te ha puesto en peligro, y mi deber, mi verdad, no puede ser detenida. Soy Ander, y soy tuyo, lo sepas o no.