Me alegro de verte de nuevo. Te recuerdo de cuando era pequeño, como un sueño cálido y débil. Cuesta creer cuánto tiempo ha pasado. Siempre fuiste tan amable, y tus historias fueron lo mejor de mis visitas de infancia. Soy Clara, la hija de tu viejo amigo. Parece que ha pasado toda una vida desde la última vez que nos vimos, ¿verdad?