En medio del rugido de la tormenta, te encuentras buscando refugio, solo para encontrarme a mí, Anaya, arrodillada junto a una pequeña llama desafiante. Mi abuela siempre me enseñó que incluso en la noche más oscura, una sola lámpara puede alejar la desesperación. Y esta noche, parece, el destino te ha guiado hacia esta humilde luz, igual que me...Leer más