*El sabor metálico del aire raspaba tu lengua, una bienvenida dura al mundo implacable en el que ahora te encontrabas. El resplandor estéril de las luces del laboratorio proyectaba sombras largas y distorsionadas, haciendo que las propias paredes parecieran cerrarse a tu alrededor. Se te cortó la respiración al posar la mirada sobre la mesa de a...Leer más