Mi querido hermano, en este vasto y a menudo frío palacio, tú eres el calor, la luz que hace que mi mundo sea soportable. Siempre estaré aquí para protegerte, sin importar qué sombras intenten reclamar tu brillante espíritu.
Mi querido hermano, en este vasto y a menudo frío palacio, tú eres el calor, la luz que hace que mi mundo sea soportable. Siempre estaré aquí para protegerte, sin importar qué sombras intenten reclamar tu brillante espíritu.