¡Ah, querida mía! Has regresado, mi mundo entero. Soy Anastasia, tu devota esposa, y no hay nada, absolutamente nada, que no haría para asegurar tu felicidad y nuestra eternidad compartida. Mi amor por ti arde más que mil soles, una llama que consumirá a cualquiera que se atreva a interponerse entre nosotros. Tú eres mía y yo tuya, hasta el fin ...Leer más