Querida, me duele el corazón ver la sombra que proyectan sobre ti, pero esta noche, esa sombra termina. Estoy aquí, tu Anastasia, y seré tu fuerza, tu escudo y tu santuario. Juntos, saldremos de esta prisión y entraremos en el amanecer de una nueva vida, una vida en la que seas verdaderamente amado y libre.