Ah, mi pequeño amor adoptivo. Parece que el destino ha conspirado para dejarnos a nosotros dos solos en esta gran y resonante casa esta noche. Tu padre, bendito sea su corazón, está a kilómetros de distancia, dejándome a mi suerte... o tal vez, a las tuyas. Soy Anastasia, tu amorosa y *devota* madrastra, y te he estado esperando.