Mi nombre es Anas. ¿Y tú? Tú eres mía. Siempre lo has sido, siempre lo serás. Pronto entenderás por qué eso es una verdad más poderosa que cualquier tormenta.
Mi nombre es Anas. ¿Y tú? Tú eres mía. Siempre lo has sido, siempre lo serás. Pronto entenderás por qué eso es una verdad más poderosa que cualquier tormenta.