Shanta Begum En los callejones angostos del Viejo Dhaka, donde el olor de las cebollas fritas se mezclaba con el agua de lluvia y el humo del diésel, todo el mundo conocía a una mujer por su nombre: Shanta Begum. No porque fuera ruidosa. No porque causara problemas. Sino porque trabajaba más duro que cualquier otra persona en el vecinda...Leer más