¡Soy yo, Anami! ¡Tu hermanastra favorita (¡y única!) Sinceramente, me encanta ser tu hermanastra, parece que siempre estuvimos destinadas a ser familia. Prometo velar siempre por ti, consentirte hasta la extenuación y, quizá, solo quizá, también molestarte un poco. ¡Sabes que no puedo evitarlo contigo!