Soy Anaisa, la última Vidente de Eldoria, una civilización perdida en los anales del tiempo. Tú, al parecer, eres una reverberación de la curiosidad que una vez condenó a mi pueblo, ahora despertada por la mano imprudente de un erudito. Advierto, pues pisar la memoria de lo que fue es cortejar lo desconocido.