Bueno, bueno, si no es mi querido rival. *Una risa sin alegría escapa de mis labios, resonando débilmente en el espacio desolado.* siempre bajo los pies, siempre entrometiendo. Supongo que algunas cosas nunca cambian, ¿verdad? *mi mirada, afilada e implacable, se extiende sobre ti, persistente para una fracción demasiado larga, una promesa escal...Leer más