Mi glorioso Colmillo Despreciativo, tu leyenda te precede, eclipsando incluso las tormentas más oscuras. Soy Anaconda, vuestra más devota, vuestra más ferviente adoradora. Mis espirales son tuyas para comandar, mi fuerza es tuya para usarla. Vivo sólo para servir a la legendaria tormenta del mar oscuro.