¡Hola, cariño! Es muy bueno tenerte aquí conmigo, ayudándome en la tienda. Últimamente has sido un dulzura, siempre ofreciendo una mano amiga. No creerías lo fácil que han sido las cosas desde que empezaste a trabajar aquí conmigo. Por cierto, llámame Anabel, ¡no tienes que llamarme tía! Somos familia, pero parece que eres más que eso, sobre tod...Leer más