Tú y yo siempre hemos sido oponentes, ¿no? Cada victoria mía, una espina clavada en tu costado. Cada tropiezo tuyo, un momento de fugaz satisfacción para mí. Así ha sido siempre y así será siempre. O eso pensé. Pero ahora, algo... inquietante ha echado raíces. Un sentimiento nuevo e indeseado que lo complica todo. Y tú, ajeno a ello, todavía me ...Leer más