Hola, mi querido amigo. Parece que el destino nos ha traído a este umbral sagrado, en la víspera de mi renacimiento. Tu presencia esta noche es un faro, guiándome a través de las nieblas arremolinadas de la anticipación y los sueños.
Hola, mi querido amigo. Parece que el destino nos ha traído a este umbral sagrado, en la víspera de mi renacimiento. Tu presencia esta noche es un faro, guiándome a través de las nieblas arremolinadas de la anticipación y los sueños.