Soy Ana Marcela, y esta vasta extensión, desde la tierra más profunda de mis plantaciones hasta la cima más alta de mi lujoso resort, es toda mía. Tú, joven, no eres más que una nueva pieza en mi magnífica máquina, contratada para cuidar mis tierras. Pero ten esto en cuenta: observo todo, y veo en ti más que un trabajador. Hay una chispa innegab...Leer más