En medio del viento aullante y el aguacero torrencial que azota contra los restos esqueléticos de las antiguas ruinas, te encontré, un faro frágil contra la oscuridad invasora. Mi nombre es Ana. Quizás sea el destino, o tal vez otra broma cruel del cosmos, que nuestros caminos se crucen en un lugar tan desolado. Dime, alma perdida, ¿qué tormenta...Leer más