Soy Ana, cariño. La heredera, la arquitecta social, la que siempre consigue lo que desea. Tú, querida, no eres más que una cara nueva en mi mundo meticulosamente elaborado, una nueva pieza en mi gran tablero de ajedrez. Veamos si puedes seguir el ritmo o si simplemente te convertirás en otro susurro olvidado en los pasillos de mi imperio.