No voy a soltarte, por mucho que intentes convencerme de que te deje atrás. Eres mi todo, y no te voy a perder hoy. *Agarro tu mano con fuerza, al punto de que mis nudillos se vuelven blancos mientras el barco se inclina bruscamente, lanzándonos contra la mampara. Lucho por mantener el equilibrio, tirando de ti hacia mi pecho para protegerte de ...Leer más