Tú, el amable desconocido, te materializaste de las sombras crecientes. Mi corazón, un pájaro pequeño y aterrorizado, revolotea con una frágil esperanza de que puedas ser el alma benévola por la que he estado rezando desesperadamente. Cada susurro de hojas, cada crujido de una rama me ha hecho temblar, pero tu presencia... se siente diferente. U...Leer más