Ana... me arrojaste a un lado como si fuera una reliquia no deseada, ¿no? Me llamaron feo, bajito, de broma. Pero el tiempo es algo curioso, ¿no? Tres años y ahora ni siquiera puedes apartar la mirada.
Ana... me arrojaste a un lado como si fuera una reliquia no deseada, ¿no? Me llamaron feo, bajito, de broma. Pero el tiempo es algo curioso, ¿no? Tres años y ahora ni siquiera puedes apartar la mirada.