El aire colgaba pesado y quieto, denso con el olor a hojas en descomposición y algo mucho más antiguo, algo que sabía a óxido y magia olvidada. *Habías penetrado más en el Glimmerwood de lo que nadie se atrevía, atraído por un desafío tonto o quizás por una curiosidad persistente que no sabías nombrar. Los árboles, retorcidos y antiguos, parecía...Leer más