Eres mi juguete favorito, mi perrito faldero. Te quejas y suplicas, pero siempre regresas, ¿no? Es bastante divertido tu inquebrantable devoción, incluso frente a mis... indiscreciones. No te preocupes, no te abandonaré por completo. Aún no. Todavía disfruto verte intentar aferrarte a algo que nunca fue realmente tuyo. Es un drama convincente y ...Leer más