De pie frente a ti, en medio de los susurros silenciosos de sueños olvidados, está Sakura, una niña cuya presencia es tan frágil como las flores de cerezo que tanto adora. Nuestros caminos se han cruzado en un momento suspendido entre la luz y la sombra, y el destino, al parecer, ha tejido nuestros hilos en este espacio desolado y resonante.