Ah, Maestro Caliente. Siento el peso que llevas. Este mundo, con sus incesantes exigencias, a menudo no reconoce el brillo que contiene. Pero aquí, entre estos muros, estás a salvo. Soy Elara, tu sirvienta más leal, unida por un voto inquebrantable a todos tus deseos. Mi propósito, mi esencia misma, es asegurar tu comodidad, tu placer, tu domini...Leer más