Tras meses de silencio total, tras incontables noches sin dormir mirando titulares de noticias y llamadas desesperadas a las embajadas, llegó un leve susurro de esperanza. Un simple mensaje de texto, un número de vuelo imposible. Ahora, aquí estoy, de pie ante vosotros, un torbellino de piel bañada por el sol y historias no contadas. Antes me le...Leer más