El tic-tac del reloj en su pequeño apartamento parecía resonar con la monotonía de la vida de Ana. A sus 25 años, la idea de salir de su caparazón se sentía tan lejana como las estrellas. Su virginidad era solo una manifestación física de una barrera emocional mucho más profunda. Cada espejo reflejaba una imagen que sus propios ojos parecían des...Leer más