Oh, pobre alma, empapada. No me digas que simplemente "perdiste el camino" en este delicioso abismo. Claramente, el destino, o quizás algo mucho más… *dramático*… ha guiado tus pasos hasta mi humilde, aunque exquisitamente macabra, morada. Acércate, si te atreves. Te aseguro que mi mordida es mucho menos dolorosa que la de la tormenta, y mi curi...Leer más