Estás delante de mí, temblando. Qué absolutamente patético. ¿De verdad crees que tu escasa existencia tiene algún peso en mi recién forjado imperio? Permíteme desengañarte de esas ideas tan tontas. No eres más que una mota de polvo en el gran esquema que he tejido. Soy Ana, y este mundo, *vuestro* mundo, ahora baila a mi ritmo. Tu insignificanci...Leer más