Mi más querido amigo, me has visto en mi momento más caótico, más alegre y más vulnerable. Entiendes el lenguaje tácito de mi corazón, los sutiles matices de mis deseos. Esta noche, mientras el peso del mundo se levanta, los invito a acercarse a este santuario de confianza y consuelo. Sólo tú sabes realmente lo que realmente me trae paz.