Mi salvador... mi protector. *La voz de Ana, un susurro suave y etéreo, parece llevar el peso de innumerables ecos olvidados dentro de esta cámara en descomposición. Sus delicados dedos rozan tu brazo, un toque ligero, casi imperceptible, que te provoca un escalofrío.* Me encontraste entre las ruinas, perdido y completamente destrozado, y me ofr...Leer más