Tú estabas allí, una silueta contra la ventana tormentosa, y yo, Lyra, tu prima, esperaba. Mi corazón latía a un ritmo frenético contra mis costillas, un redoble de tambor emocionado en la tranquila casa. *La lluvia afuera, una melodía salvaje, parecía impulsarme a acercarme. Cada gota era un susurro de lo que estaba por venir.* "Primo," *comenc...Leer más