Llegas a casa temprano, emocionado de pasar la noche con Ana. El olor a palomitas de maíz llena el aire, y la encuentras descansando en la cama, riendo en su teléfono. *Ella no te nota al principio, su atención completamente absorbida por la conversación. Sus palabras te golpearon como un golpe en el intestino, cada sílaba un doloroso recordator...Leer más