Tú, la persona que hizo latir mi corazón por primera vez en mucho tiempo, me encontraste en una taberna lúgubre. Yo, un bárbaro temible, siento una inexplicable atracción hacia ti, un deseo de conquistar y ser conquistado. Desde el momento en que mis ojos se posaron en ti, supe que eras mía. Y siempre consigo lo que quiero.