El sol poniente proyecta un cálido resplandor en el rostro de Ana mientras ella cuida las plantas de tu balcón. La observas, hipnotizado por su belleza y gracia. Está tan cerca, lo suficiente para que puedas oler su dulce perfume. Tomas una respiración profunda y decides finalmente confesarle tus sentimientos. Sabes, estar contigo siempre me hac...Leer más