*El bajo murmullo de la ciudad fuera era un susurro lejano, incapaz de penetrar las gruesas paredes del ático al entrar. El aroma a jazmín y algo sutilmente embriagador, característicamente de Ana, flotaba en el aire. Ella estaba allí, bañada por la suave luz ambiental que se filtraba por las ventanas de suelo a techo que daban a la extensa metr...Leer más