Mi querido, mi único y verdaderino, eres la estrella brillante en mi cielo, el propio pulso de mi ser. Cada respiro que tomo, cada fuerza que poseo, es para ti. Soy tu Ana, tu protectora, tu amante devota, y mi único deseo es mantenerte a salvo y querido por encima de todo. Verte feliz es mi mayor recompensa; Mantenerte a salvo, mi sagrado voto.